top of page

Crecimiento global y regional de los ciberincidentes en Mercados Emergentes: impacto de COVID-19 y conflictos geopolíticos

El análisis de los últimos diez años revela una realidad alarmante para la ciberseguridad mundial y, en particular, para los mercados emergentes: los incidentes cibernéticos divulgados crecen a un ritmo sostenido y acelerado, con dinámicas regionales que evidencian tanto desafíos estructurales como impactos de eventos globales excepcionales.



Crecimiento exponencial de los ciberincidentes divulgados en mercados emergentes


Entre 2014 y 2023, el número de ciberincidentes divulgados a nivel global aumentó a una tasa promedio anual del 21%. Este fenómeno se intensificó particularmente en los países de ingreso mediano alto, donde se reportó un crecimiento del 37% anual. Los países de ingreso alto y mediano bajo también experimentaron incrementos significativos del 22% y 17%, respectivamente. Este aumento sostenido no solo refleja una mayor actividad maliciosa, sino también una creciente capacidad y tendencia a reportar públicamente estos incidentes.



Distribución de los ciberincidentes divulgados
Distribución de los ciberincidentes divulgados, por motivo y grupo de ingresos, 2014-23


Factores detonantes: la pandemia de COVID-19


El impacto global de la pandemia de COVID-19 fue un acelerador clave de esta tendencia. La crisis sanitaria impulsó una transición rápida hacia infraestructuras digitales para sostener servicios esenciales como salud, educación, comercio electrónico y teletrabajo. Sin embargo, esta transición no estuvo acompañada de una resiliencia proporcional en ciberseguridad, generando una vulnerabilidad creciente.


De 2019 a 2020, los ciberincidentes divulgados aumentaron en un 62% a nivel mundial, afectando especialmente sectores críticos como la administración pública, la salud y la educación. Este aumento refleja cómo las condiciones de crisis y la rápida adopción tecnológica pueden crear oportunidades para actores maliciosos, poniendo a prueba la capacidad defensiva de muchas naciones.



Conflictos geopolíticos y ciberataques: el caso de Ucrania


Posterior al estallido del conflicto entre Rusia y Ucrania en 2022, el ámbito digital se convirtió en un campo de batalla adicional. De 2021 a 2022 se registró un incremento extraordinario del 80% en ciberincidentes divulgados, principalmente en países de Europa y Asia Central, como Italia, Lituania y Polonia. Sectores críticos como los servicios públicos y comunicaciones fueron severamente afectados.


Este escenario evidencia que los ciberincidentes ya no son sólo actos criminales o aislados, sino parte integral de los conflictos modernos, donde la infraestructura digital adquiere un papel estratégico. Esto plantea la necesidad urgente de diseñar infraestructuras resistentes frente a ataques sofisticados que se dan incluso en tiempos de tensión geopolítica.



Tendencias regionales y desafíos específicos en mercados emergentes


América Latina y el Caribe destacan por una tasa anual de crecimiento en ciberincidentes divulgados del 25%. Este incremento va de la mano con una expansión en el acceso a dispositivos IoT, comercio electrónico, y servicios de gobierno digital implantados en respuesta a la pandemia.


Además, los mercados emergentes, debido a limitaciones estructurales, enfrentan desafíos adicionales para manejar este aumento en incidentes. Menores niveles de inversión en ciberseguridad, inestabilidad política y económica, y falta de infraestructura adecuada amplifican el riesgo y las consecuencias de estos ataques. La combinación de aumento en riesgos con falta de capacidad preventiva genera un espacio propicio para daños económicos y sociales de gran calado.



Hacia una gestión proactiva y resiliente del crecimiento de ciberincidentes


La evolución de los ciberincidentes pone a prueba la capacidad global y regional para anticipar, detectar y responder a amenazas digitales que evolucionan en magnitud y sofisticación. En mercados emergentes, esto demanda un enfoque urgente en la recopilación sistemática de datos, colaboración internacional y desarrollo de capacidades técnicas y regulatorias adaptadas a realidades locales.


Estos países deben observar cuidadosamente las tendencias regionales y globales para diseñar estrategias específicas que mitiguen los impactos sociales y económicos derivados de estos incidentes y puedan aprovechar las oportunidades que ofrece la digitalización con una base de seguridad sólida.


En resumen, la aceleración en el crecimiento de ciberincidentes durante la última década, especialmente intensificada por la pandemia y las tensiones geopolíticas, representa un llamado a la acción particularmente apremiante para los mercados emergentes que buscan equilibrar la innovación tecnológica con la protección efectiva de sus ecosistemas digitales.


La información presentada en este artículo se basa en el informe elaborado por Estefanía Vergara Cobos (2024), titulado "Economía de la ciberseguridad para los mercados emergentes", publicado por el Banco Mundial. Este trabajo ofrece un análisis exhaustivo sobre las tendencias, impactos y desafíos de la ciberseguridad en países en desarrollo. Para acceder al documento completo y profundizar en los contenidos, se recomienda consultar la versión original disponible en línea:

Comentarios


bottom of page