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Impacto económico, social y de seguridad humana de los ciberincidentes en países en desarrollo

El impacto de los ciberincidentes en países en desarrollo representa un riesgo creciente que afecta no solo la economía, sino también la seguridad y la prestación de servicios esenciales. Estos ataques cibernéticos generan interrupciones significativas, pérdidas financieras y ponen en jaque la estabilidad social. Por ello, resulta urgente fortalecer la ciberseguridad para proteger las infraestructuras críticas y garantizar un desarrollo sostenible en regiones vulnerables. Este fenómeno destaca la necesidad de priorizar inversiones y estrategias efectivas que mitiguen estos riesgos crecientes y aseguren la continuidad operativa de sectores clave.



Impacto económico: Costos elevados y crecientes de los ciberincidentes en países en desarrollo


Los ciberincidentes han experimentado un incremento alarmante no solo en frecuencia sino en su costo económico asociado. Estudios del Banco Mundial muestran que el costo promedio de un incidente cibernético divulgado en países en desarrollo es en general mayor que el que enfrentan los países de ingreso alto. Esta diferencia se explica por la menor preparación sistémica y la dificultad para mitigar eventos de gran impacto.



Costo promedio mundial de una filtración de datos, 2017-24 Costo promedio (en millones de USD)
Costo promedio mundial de una filtración de datos, 2017-24 Costo promedio (en millones de USD)

Un ejemplo paradigmático ocurrió en Costa Rica en 2022, cuando un masivo ataque de ransomware paralizó 20 organismos gubernamentales, incluyendo ministerios clave, durante casi dos meses. El daño económico estimado alcanzó el 2.4% del PIB anual, lo cual dio lugar a la primera declaración de emergencia nacional en la historia del país por un incidente cibernético. Este evento es un claro recordatorio del enorme costo que los ataques pueden tener sobre las economías emergentes.


Además, la pandemia de COVID-19 escaló tanto la frecuencia de incidentes como sus costos unitarios promedio, con un aumento del 13% en ataques ransomware y casi un 10% en incidentes de filtración de datos entre 2022 y 2023. Estas tendencias impactan especialmente a las pequeñas y medianas empresas (pymes), que disponen de menos recursos para protegerse y recuperarse, mientras que las grandes organizaciones tienen mecanismos de mitigación más avanzados IBM, 2023, 2024.



La dimensión social y la seguridad humana en riesgo


Más allá del impacto económico, los ciberincidentes afectan directamente la seguridad humana. En más de la mitad de los países en desarrollo se reporta al menos un ciberincidente dirigido contra infraestructura crítica por año. El resultado puede ser la interrupción de suministro eléctrico, suspensión de servicios médicos, escasez de combustibles o cierre temporal de puertos, afectando a millones de personas y poniendo en riesgo la estabilidad social.


Sectores como finanzas, salud, comunicaciones y servicios públicos son los más vulnerables y golpeados por estos ataques. La incapacidad para garantizar la continuidad de estos sectores limita el desarrollo inclusivo, ya que afecta particularmente a la población más vulnerable, incluyendo a aquellos en los estratos más bajos de ingresos y a las pymes. La confianza en la economía digital también se ve amenazada, obstaculizando la adopción de tecnologías y el progreso económico.



Porcentaje de los ciberincidentes divulgados, por sector y grupo de ingresos, 2014-23
Porcentaje de los ciberincidentes divulgados, por sector y grupo de ingresos, 2014-23


Beneficios socioeconómicos de reducir los ciberincidentes


La investigación muestra que la reducción cuantitativa de los incidentes cibernéticos tiene beneficios directos e importantes sobre la economía. Según estudios recientes, un país en desarrollo que reduce el número anual de incidentes divulgados desde el cuartil superior (alrededor de 50 incidentes) al cuartil inferior (aproximadamente 7 incidentes) podría aumentar su PIB per cápita en cerca del 1.5% en una década. Esta mejora supera las ganancias económicas esperadas por la adopción masiva de inteligencia artificial en ese mismo período (Acemoglu, 2024).


A su vez, un compromiso más sólido nacional en materia de ciberseguridad se traduce en mejores resultados para las industrias más digitalizadas, lo que impulsa la competitividad y el desempeño económico. Las políticas que fortalezcan la seguridad digital no solo previenen pérdidas inmediatas, sino que fomentan un entorno propicio para el desarrollo sostenible y la inclusión social.



Riesgos sistémicos y escenarios críticos


La naturaleza sistémica del riesgo cibernético implica que un solo incidente puede desencadenar efectos dominó a escala vasta. El ataque NotPetya de 2017 ilustra este fenómeno: generó pérdidas de USD 7,300 millones para consumidores, impactando mucho más allá de las compañías directamente atacadas. Este tipo de eventos puede afectar la estabilidad financiera y operativa, especialmente en el sector bancario, con posibles corridas cibernéticas que, aunque hasta ahora han sido evitadas gracias a medidas proactivas de bancos y reguladores, representan una amenaza latente.



Hacia una protección integral de la estabilidad y los derechos ante el impacto de estos ciberincidentes en los mercados emergentes


Con el aumento de amenazas, las consecuencias se extienden a la seguridad nacional y a la protección de derechos fundamentales, como la privacidad y el acceso equitativo a servicios. Salvaguardar estos derechos exige acciones coordinadas y eficientes de ciberseguridad para preservar la estabilidad económica y social.


La implementación de políticas públicas, la mejora en la capacidad institucional, el desarrollo de talento especializado y la promoción de mercados nacionales fuertes en ciberseguridad constituyen pilares indispensables para construir ecosistemas digitales resilientes en países en desarrollo.


La protección efectiva de los activos digitales es un requisito clave para garantizar que la digitalización sea un motor real de progreso económico y social en mercados emergentes. El manejo adecuado del riesgo cibernético no solo mitiga pérdidas inmediatas, sino que crea confianza y estabilidad necesarias para un desarrollo inclusivo y sostenible en la era digital.


La información presentada en este artículo se basa en el informe elaborado por Estefanía Vergara Cobos (2024), titulado "Economía de la ciberseguridad para los mercados emergentes", publicado por el Banco Mundial. Este trabajo ofrece un análisis exhaustivo sobre las tendencias, impactos y desafíos de la ciberseguridad en países en desarrollo. Para acceder al documento completo y profundizar en los contenidos, se recomienda consultar la versión original disponible en línea:

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